Psicología clínica · 3 min
Duelo en adultos: cuándo el dolor por una pérdida necesita acompañamiento psicológico
El duelo es un proceso natural, pero en algunos casos se complica y requiere intervención clínica. Aprende a distinguir el duelo normal del duelo complicado y cuándo buscar ayuda.
Publicado el 3 de febrero de 2026 por Mauricio Saenz Sastoque

El duelo como proceso, no como síntoma
El duelo es la respuesta natural ante una pérdida significativa: la muerte de un ser querido, el fin de una relación, la pérdida del trabajo, la salud o la identidad. No es una enfermedad ni un problema en sí mismo. Es una expresión del vínculo que tenemos con aquello que perdemos.
Sin embargo, la idea de que el duelo tiene fases fijas y predecibles (popularizada por Kübler-Ross) ha sido cuestionada por la investigación contemporánea. Worden (2009) propone en cambio un modelo de tareas que el doliente debe completar de manera activa: aceptar la realidad de la pérdida, trabajar el dolor, adaptarse a un mundo sin lo que se perdió, y encontrar una manera de mantener el vínculo con eso perdido mientras se sigue viviendo.
Duelo normal y duelo complicado
La mayoría de las personas atraviesa el duelo sin necesitar intervención clínica. La investigación de Bonanno (2004) muestra que la resiliencia ante la pérdida es más común de lo que se creía: muchas personas mantienen un funcionamiento relativamente estable incluso después de pérdidas severas.
El duelo complicado o prolongado es diferente. Se caracteriza por una intensidad del dolor que no disminuye con el tiempo, dificultad persistente para aceptar la realidad de la pérdida, amargura intensa, incapacidad para imaginar una vida con sentido, y funcionamiento deteriorado después de doce meses (en adultos) de la pérdida (Prigerson et al., 2009).
Shear (2015) estima que el duelo prolongado afecta a entre el 10 y el 15 % de personas que han sufrido una pérdida significativa, con mayor prevalencia en pérdidas violentas, inesperadas o de hijos.
Factores que complican el duelo
No toda pérdida genera duelo complicado, pero algunos factores aumentan el riesgo:
- Pérdida violenta, inesperada o traumática
- Pérdida de un hijo a cualquier edad
- Relación ambivalente con quien se perdió (conflictos no resueltos)
- Falta de red de apoyo social
- Historia previa de depresión o ansiedad
- Pérdidas múltiples en poco tiempo
Cuándo el acompañamiento psicológico es recomendable
Un proceso psicológico para el duelo no equivale a "superar" la pérdida ni a dejar de sentir. Su función es acompañar la elaboración de la experiencia, prevenir el desarrollo de cuadros depresivos o ansiosos secundarios, y ayudar a la persona a construir un sentido renovado de continuidad.
Se recomienda consultar cuando el dolor es tan intenso que interfiere con el funcionamiento cotidiano por un período prolongado, cuando aparecen pensamientos de no querer continuar, o cuando la persona siente que no puede hablar con nadie en su entorno sin sentirse una carga.
Referencias
- Bonanno, G. A. (2004). Loss, trauma, and human resilience: Have we underestimated the human capacity to thrive after extremely aversive events? American Psychologist, 59(1), 20–28. https://doi.org/10.1037/0003-066X.59.1.20
- Prigerson, H. G., Horowitz, M. J., Jacobs, S. C., Parkes, C. M., Aslan, M., Goodkin, K., Raphael, B., Marwit, S. J., Wortman, C., Neimeyer, R. A., Bonanno, G. A., Block, S. D., Kissane, D., Boelen, P., Maercker, A., Litz, B. T., Johnson, J. G., First, M. B., & Maciejewski, P. K. (2009). Prolonged grief disorder. PLOS Medicine, 6(8), e1000121. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1000121
- Shear, M. K. (2015). Complicated grief. New England Journal of Medicine, 372, 153–160. https://doi.org/10.1056/NEJMcp1315618
- Worden, J. W. (2009). Grief counseling and grief therapy: A handbook for the mental health practitioner (4th ed.). Springer.
